miércoles, 3 de febrero de 2016

ALACRANES: Recomendaciones

Debido al aumento que se registra en esta época, se recomiendan una serie de cuidados destinados a la prevención. Ante la picadura de alacranes, se recomienda a la población que concurra a los hospitales para que se tomen en cuenta las medidas de cuidado.

Si ha encontrado uno de ellos, no olvide revisar la cama antes de acostarse; no dejar ropa en el suelo y si ello sucede sacudirla ante de utilizarla; revisar los zapatos sobre todo los de los niños antes de colocárselos.

Ante la picadura de alacranes, se recomienda a la población que concurra a los hospitales para que se tomen en cuenta las medidas de cuidado, ya que el veneno segregado puede ser fatal para las personas.

Síntomas en el hombre

La picadura del alacrán es accidental y está considerada como una emergencia médica, cuando ella ocurre se produce una intoxicación aguda por la introducción del veneno al organismo.

La intoxicación se manifiesta principalmente por el dolor en el sitio de la picadura y una gama muy amplia de signos y síntomas locales y generales que se expresan con diferentes grados de severidad hasta en algunos casos la muerte. Cave aclarar que si el veneno es inoculado directamente en un vaso sanguíneo el dolor puede faltar o ser poco importante. Poco tiempo después aparecerá la sintomatología general.

Existen algunos factores que modulan la severidad de la intoxicación y entre ellos se destacan la edad, (por lo general la población más afectada son los menores de edad, sin distinción de sexo; las picaduras son más frecuentes en los miembros inferiores, ocurren preferentemente de noche), el peso, el estado nutricional, la presencia de enfermedades como asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y la especie del alacrán, el número y lugar de picadura, la cantidad de veneno inyectado y la época del año.

Es de hábitos nocturnos permaneciendo ocultos durante el día en el suelo o entre las cortezas de los árboles, es frecuente encontrarlos en lugares habitados por el hombre en sitios con maderas caídas escombros, tejas, ladrillos, se refugian en galerías que ellos mismos cavan, pero además los encontramos dentro de las casas en grietas de paredes, pisos, zócalos, huecos de revestimiento de maderas, en desagües que conectan con cloacas, habitaciones y depósitos sin aireación, detrás de cuadros, bajo los muebles o entre la ropas y los zapatos. En sus madrigueras buscan protección a la luz solar directa y de la claridad diurna, temperatura estable y variación mínima de humedad.